lunes, 4 de marzo de 2024

En el desierto se adora: parte 1


Estaba escuchando una reflexión (ya no sé por cuál medio la verdad) que hablaba del éxodo bíblico que sufrieron los israelitas en la historia de Moisés. Dice Éxodo 7:16 que Dios le dice a Moisés que le diga al faraón que deje salir al pueblo para adorarlo en el desierto. Otros versículos dicen “deja que vaya al desierto y me sirvan”.

Y hay varias cosas que podemos sacar. Primero, adorar a Dios es servirle. Y NO me refiero que estar sirviendo a una congregación en un grupo de alabanza o cantar a Dios es adorarlo exclusivamente. En parte sí es. Pero el sentido mayor es que adorar y ser útiles para Dios en nuestra comunidad es lo mismo. El reconocer la voz de Dios en el desierto y actuar conforme a lo que escuchamos, es adorar a Dios. El abandonar nuestras inseguridades y dejar atrás nuestros paradigmas para disponernos a entrar en la nube de truenos, relámpagos y sonidos extraños, con la intención de encontrarnos con el que nos liberó de la esclavitud de Egipto, es adorarlo (Deuteronomio 5:22-33, Éxodo 20:18-26) (hace unos años escuché que Dios estaba invitando a Su pueblo a una celebración a encontrarse directamente con Su presencia, pero al final el pueblo tuvo miedo y tuvo que conformarse con la mediación de Moisés; lo escuché en una conferencia EPAMEX y me dejó volando la cabeza). El escuchar de SU voz directamente sus ordenanzas para el florecimiento de nuestra comunidad y de nuestras vidas es lo que Él siempre ha deseado.

Para Dios adorarlo y servirlo es escuchar la voz de Él de la forma más cercana que nos sea posible discernir, atender lo que nos dice y bendecir a otros con este entendimiento. Cantar en una iglesia NO es adorarlo. Compartir tiempo con Él y buscarlo es adorarlo. Si las canciones nos llevan a esa condición completa, qué bendición. Si no, pero hay otra cosa que sí nos lleve a hacerlo, hay que hacerlo. Por eso los desiertos son lugares de adoración, porque podemos escucharlo y necesitamos tanto Su respuesta que estaremos dispuestos a hacer lo necesario para dejar de estar ahí. Ahora, el problema es que depender de dificultades extremas para desarrollar una relación profunda con Dios es un método muy violento. Mejor procuremos tener revelación y espíritu de Sabiduría. Continuará…

viernes, 1 de marzo de 2024

Préstamo de 80 a 100 años


Hoy escuché una enseñanza de Jeff Vines que giraba en torno al gozo como producto del agradecimiento. Realmente no tengo mucho qué decir por ahora. Estoy procesando mucha información, pero la idea general es que, en parámetros bíblicos, la riqueza humana como Jesús la planteaba era tener un techo, cama y comida. El tener contentamiento eterno tiene mucho que ver con dimensionar en su justa proporción las cosas que poseemos. Todo lo que poseemos en esta vida, lo tendremos por unos 80-100 años. Pero lo que somos es eterno. Lo más importante que tengo es lo que soy, y eso es hija de Dios. Sobre eso, la mayor riqueza que puedo tener es que otros lleguen a entenderse como hijos de Dios (por todos ha muerto y resucitado Jesús). Si esos dos parámetros fueran los vectores principales de mi vida, y si todo lo que tengo en la tierra lo entendiera bajo esa óptica (que en realidad no es mío, porque sólo lo usaré por un límite de tiempo definido), gastaría cada segundo por enriquecerme en la eternidad, sembrando el Reino de los Cielos en otras personas.

Hablo de esto en indicativo condicional porque no es algo sobre lo que en este momento actúo. Quisiera ser más consistente entre lo que sé que es cierto y cómo actúo. Creo que los sentimientos son ese puente entre ambas cosas, pero como llevo reflexionando, a penas estoy sanándolos entonces todavía me resulta un poco complejo.

Creo que la consistencia que lleva los pensamientos a la acción la definen los sentimientos, la pasión. Pero tampoco creo que necesariamente todas las acciones nacen del sentir. En este momento no siento muchas cosas, pero las hago porque sé que son correctas. Son correctas porque cuando las he hecho, han dado un buen fruto. Un fruto que ha sido bueno para mí y para otros. Pero el sentir es algo en lo que se debe trabajar continuamente, que se alinee con lo que es verdad. Y la verdad es Jesús.

Bye Bye depresión...

  Esta canción sólo la puse porque hoy quise escuchar a Vilma Palma e Vampiros, de los mejores grupos de rock en español...jajaja para mí, ¿...