Sólo para cristianos: año nuevo, equinoccio de otoño...y el fin del mundo

1 Tesalonicenses 5:21 "Examinadlo todo; retened lo bueno." 

 No pensamos mucho que cuando Jesús vuelva van a haber bebés, niños, jóvenes, adultos, adultos mayores y ancianos. Creo que no lo hacemos porque nadie va a haber visto a Jesús antes de nosotros desde que caminó con los discípulos aquí en la tierra. ¿Alguna vez has pensado que en la edad que tienes puedes vivir el regreso de Jesús? Es una de esas ideas retadoras que Dios me ha puesto últimamente en la cabeza: es posible que en le cielo se haga hoy un corte de caja y Cristo venga por mí, por nosotros. Que no me toque esperar más, sino que sea de la honrosa generación que tiene el privilegio de ver el regreso de su Salvador. Y no hablo de muertes repentinas, que también suceden, sino de Su regreso inminente, el que le ha prometido a la humanidad. 

Creo que a Dios le gusta retar todos nuestros paradigmas para atraer nuestra atención y engancharnos en conversaciones que nos cambien la vida. Por eso conviene cuestionar las ideas que tenemos muy arraigadas y conversarlas con Él. Hay muchas mentiras que tratamos como verdad por el placer que nos inyectan, y muchas verdades que desechamos como mentiras por el dolor que nos producen. De cualquier forma, el fin máximo del hombre es encontrar la verdad y reconocer que es absoluta. Y la verdad absoluta es Jesús.

Hay algo del carácter de Dios que nunca me había puesto a considerar pero que ahora, en medio de un mundo que insisto es extremadamente caótico y acelerado, violento y gris, indolente y frío, me permite agradecer aún más su amor hacia nosotros. A Dios le gustan las festividades. En total son entre 22 y 38 días de fiestas al año aproximadamente en el calendario judío, dependiendo si se consideran los que están fuera de la Torá. También independientemente de los días semanales de descanso, el Sabbath. Dios sabía lo que para el hombre iba a representar la vida en el mundo caído y por eso nos dio tantas fiestas. Algo sabía de la necesidad que tenemos los seres humanos de descanso en Él. 

Y mi cumpleaños en este año coincide justamente con la fiesta de las trompetas, o el Rosh Hashaná. En el video que compartí la entrada anterior menciona que esa fiesta es también conocida como aquella que no se sabe el día ni la hora. Y en esta idea ha estado meditando mi alma mucho.

Me voy a poner muy específica sobre la fiesta del Rosh Hashaná, año nuevo judío, y si algún lector judío quiere aclararme algo que me haya faltado o esté equivocado, por favor hágamelo saber, estoy abierta a recibir correcciones. No soy judaizante en el sentido que no creo que tengamos que hacer todo lo que los judíos hacen para tener una relación con Dios, pero estoy segura de que hay mucha sabiduría en las leyes y mandamientos que nuestro Hacedor le dio a Moisés en el monte Sinaí. Y en esas leyes estaban las fiestas y los descansos establecidos, por eso me quiero quedar en este tema un poco. 

¡Trompetas que suenan!

De acuerdo con mi investigación, en la Biblia se llama "Día del toque del shofar" al año nuevo; también se conoce como "el día de la fiesta de las trompetas"- Yom Terúa -. Los pasajes que hablan de la institución de esta festividad son: Levítico 23:23–25 y Números 29:1–6 . El shofar es el cuerno del carnero que en muchas iglesias cristianas también se toca (yo he cuestionado mucho si se necesita tocar verdaderamente...hahahaha). Es el festival que marca el año nuevo judío, también conocido como "la fiesta de la que no se sabe el día y la hora"Es un llamado al arrepentimiento, que busca preparar los corazones para la siguiente festividad, el Yom Kipur, donde hay expiación de pecado, ayuno y se tenía como meta que YHWH perdonara los pecados del hombre. El día y la hora no se conocía en la fiesta de las trompetas, no porque no se supiera la temporada en que sucedería, sino porque dependía de que dos observadores aprobados por el Sanedrín pudieran confirmar que en el cielo había luna nueva. Sólo los ojos podían determinar el día y la hora de inicio de la luna nueva en aquel entonces, y con él, el inicio del año nuevo judío. 

Hay muchas frases que, porque nos gustan como suenan, las volvemos de cajón. Apelamos a ellas cada que no tenemos respuesta. Esta de "no se sabe el día ni la hora" es algo que yo siempre decía cuando me preguntaban del fin del mundo. Yo la tenía en mi cajón de respuestas seguras. Pues resulta que esta expresión no hace referencia a la ignorancia en la que cualquier cristiano de cualquier época podría esconderse para evitar decir "no sé". Más bien era en sí una señal que estaba escondida en la palabra de Dios para que en momentos como los que vivimos, pudiéramos saber que está cerca Jesús de regresar.

De hecho, si leemos el pasaje completo donde aparece esta frase, vamos a ver cómo esto es verdad:

Mateo 24: 31-40 "Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas. En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Pues, así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre. Entonces estarán dos en el campo; uno será llevado y el otro será dejado."

Lucas 17:28-29 "Fue lo mismo que ocurrió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían; pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los destruyó a todos."

Puede parecer contradictoria la idea de que haya una temporalidad establecida para el regreso de Jesús, y el hecho de que Él mismo decidió usar la expresión de "el día y la hora no se conocen"; sin embargo, si entendemos el contexto de la festividad de las trompetas, y la mención en Mateo 24:31 de las trompetas, todo va a tomar mucho más sentido. Porque ¿en qué otras partes sabemos de las trompetas? En el Apocalipsis, y marcan el inicio del fin del mundo. Jesús habla de una estación que sí se podría identificar, de una temporada que podría ser detectada por los buenos observadores. Sí hay pistas claras y seguras para los que buscan.  

En Mateo 24, Jesús nos dice que hay señales que tenemos que reconocer: guerras y rumores de guerras de tamaño mundial, falsas religiones y profetas, cómo nos hemos vuelto extremadamente insensibles a las tragedias de otros porque hemos normalizado la maldad. Dice que será como en los días de Noé, y si queremos saber cómo son esos días, hay un pasaje para mí que lo enfrasca (aunque recomiendo leer Génesis 6 y 7)

Génesis 6: 11-12" Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra."

Lucas lo complementa con "como en los días de Lot", que para mí se resume mucho en Génesis 18: 20. De hecho te invito a leer Génesis 18 y 19 para ver cómo eran los días de Lot.

"Así que el Señor le dijo a Abraham: ―Ya no puedo aguantar más la queja que hay contra Sodoma y Gomorra, pues su pecado es muy grande."

Que la desensibilización a la maldad no nos haga creer que la palabra de Dios es menos verdadera y real. Que no hayamos visto ya fuego caer del cielo y consumir a parte significativa de la creación, no significa que no vaya a pasar. No confundamos la misericordia de Dios con Su indolencia por la perversidad de nuestros caminos y decisiones. Si todos tenemos este anhelo de justicia (a nuestra manera, estropeado y confundido), es porque quien nos hizo lo puso en nosotros. Hemos sido hechos a Su imagen y semejanza. El día del Juicio Final por algo se llama así. No se llama el día de "Dios va a aguantar toda la podredumbre del hombre y va a pretender que no pasó nada en toda nuestra historia". Ni en la tierra de Lot ni en la de Noé los habitantes esperaban que viniera la destrucción. Claramente, en su cotidianidad, todos tenían completamente normalizadas las maldades que los rodeaban. Como nosotros. Nadie cree que viene Jesús hasta que lo ve llegando en las nubes. No tengo pruebas, pero tampoco dudas.

¿Es esta sabiduría motivo para sentirnos mejores que otras personas? PARA NADA. Si acaso, para buscar más diligentemente compartir de lo que Jesús hace y ha hecho por nuestras vidas. Dios no quiere que estemos atemorizados o juzgando con enojo a otros porque pecan en diferentes maneras o tiempos que nosotros. Lo que Él quiere es que con el amor y paciencia que nos ha tenido, compartamos que es posible relacionarnos con el creador del Universo, nuestro Padre celestial, a través de Jesús. Y que, como consecuencia de este Camino, podemos tener al Espíritu Santo como apoyo inigualable en la tierra. Y esto importa porque los tiempos se acercan al fin...

Vale la pena estudiar la historia del hombre desde el siglo XX y ver cómo desde 1900 hemos favorecido importantemente el deterioro de todo, en casi todas las dimensiones posibles, y de manera exponencial. Mateo 24 Lucas 17 ya no son historias que leemos, sino realidades que vivimos. Guerras, indolencia y frialdad en nuestros corazones, más religiones y dogmas inventados que en toda la historia humana, armas que presentan la posibilidad real de destrucción completa de la humanidad, resentimiento profundo contra los judíos, maldad esparcida por todas partes... Ha aumentado la ciencia y el conocimiento, pero no se ha usado en su mayoría en favor del crecimiento y desarrollo humano. Hasta las migraciones masivas son señal del fin que estamos viviendo. Los sellos del libro de Daniel se están rompiendo, de más de una manera.

Daniel 12: 4 "Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará."

La higuera de la que habla Mateo 24 es Israel, y no importa si te cae bien o no el pueblo escogido por Dios a través del cual recibimos a Jesús (¿por qué tantos olvidan que Jesús era judío y que no vino a abrogar la ley sino a cumplirla? -Mateo 5:17). Hay parámetros, hay métricas para evaluar la verdad del corazón del hombre, y esas las estableció YHWH. Israel ha sido desde siempre señal para el mundo, y tan señal ha sido que Dios no escatimó en revelarnos sólo los éxitos de esa nación, sino sus fracasos, exilios, destierros, corrupciones, dolores. Nosotros no sólo vemos en la Biblia las historias románticas y positivas del pueblo de Israel, vemos sus errores, vemos que refleja a la humanidad, vemos en las Crónicas y los profetas que Israel es un retrato de cada persona que ha existido. Por eso es tan sin sentido odiar a esta nación. En la historia de amor de Dios y Abraham, Moisés y David que la Biblia cuenta, estamos escondidos nosotros, estamos representados nosotros. Es odiarnos a nosotros el odiar al pueblo de Israel, porque todos somos Israel. Somos Abraham siendo probados, somos Josué entrando en la tierra prometida, somos Débora juzgando con sabiduría, somos Esther teniendo miedo de ser asesinada, somos David pecando de forma horrible y buscando redención en tantos salmos, somos Adán, creados a imagen y semejanza de la Trinidad. 

Romanos 11:1-5 "Ahora pregunto: ¿Será que Dios ha rechazado a su pueblo? ¡Claro que no! Yo mismo soy israelita, descendiente de Abraham y de la tribu de Benjamín. Desde el principio, Dios había reconocido a los israelitas como su pueblo; y ahora no los ha rechazado. ¿No saben ustedes que la Escritura dice en la historia del profeta Elías que este, en su oración a Dios, acusó al pueblo de Israel? Dijo: «Señor, han matado a tus profetas y han destruido tus altares; sólo yo he quedado con vida, y a mí también me quieren matar.» Pero Dios le contestó: «He apartado para mí siete mil hombres que no se han arrodillado ante el dios Baal.» Pues de la misma manera, ha quedado ahora un pequeño resto, que Dios, en su bondad, ha escogido".

La Biblia, recibida y escrita por hebreos principalmente, es la carta de amor de Dios a la humanidad, y sin la dedicación y lo acuciosos que han sido los judios, no hubiéramos podido tener acceso a ese manual sagrado. Gracias a esas palabras podemos ver a Jesús como Señor y desarrollar una relación con el Padre de todo lo que existe. La causa sin causa del Universo. Otro misterio glorioso. 

El 7 de septiembre, la Tierra Santa tuvo su luna de sangre. Esta fiesta de las Trompetas coincide con el inicio del equinoccio de otoño, así como con un eclipse solar el 21 de septiembre. 

Algunos dicen que para mi cumpleaños será el rapto de la novia de Jesús. Unos dicen que la novia es la iglesia. Otros dicen que eso es mentira, que es parte de la iglesia. Unos dicen que la iglesia y la novia son lo mismo, otros que no. Habrá quienes dicen que no hay novia. Independientemente de lo que creas o no, te invito a que te acerques en honestidad a Dios y busques a Jesús mientras puede ser encontrado.

 La vida nadie la tiene garantizada, y la eternidad está al alcance de tu libre albedrío. Haz uso sabio de ese super poder que Dios te dio cuando te dejó decidir. Decide la vida, no la muerte. 


                          


Referencias (consultadas 8-10 de septiembre, 2025)

  • https://www.gotquestions.org/Espanol/Fiesta-de-Trompetas.html
  • Chat GPT: consulta sobre fechas de las fiesta de Trompetas del 2025 y otras festividades judías.
  • https://www.bible.com/es/bible/
  • https://www.youtube.com/@BodoHoenen


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