Un cambio de corazón que duele

 

Dice Deuteronomio 30:6

“El SEÑOR tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.”

“El Señor tu Dios cambiará tu corazón y el de tus descendientes, para que lo ames con todo el corazón y con toda el alma, y para que tengas vida”

Creo que circuncidará me gusta más porque es un proceso bastante doloroso y que solemos llevar a cabo cuando ya somos conscientes. Es decir, no es lo mismo una circuncisión a los 40 que a la semana de nacidos. Y la mayoría de las veces que entendemos lo mucho que dependemos de Dios para todo en nuestra vida, lo totalmente que lo necesitamos para vivir, con toda nuestra alma, con todo nuestro corazón, es cuando ya somos mayores.

El Señor circuncidará nuestros corazones para poder amarlo, eso es algo que sigue siendo vigente. Las veces cuando más necesitamos al Señor están rodeadas de circunstancias extremadamente dolorosas. Sin el sufrimiento, es imposible anhelar a Dios. Ese es mi entendimiento hasta ahora. Por eso es de tanta bendición el dolor y por eso Dios nos llama a agradecer en medio de las pruebas, porque aunque nuestra cabecita no entiende, lo que más nos conviene para vivir de forma fructífera en la tierra de los vivientes es entregar nuestra existencia al Dios que nos creo.

Conforme más pasan los años, mas estúpida se me hace la idea de querer vivir plenamente en la tierra que Dios creó sin su profunda participación en todo lo que hacemos y somos. Es como querer disfrutar de una montaña rusa, intentando caminar con las manos a través de los fierros, en lugar de subirnos en el carrito y dejar que el operador nos lleve de paseo. No sólo es tonto, nos hace bastante daño. Dios hizo las cosas de tal forma que cuando nos guiamos por su instrucción, somos muy bendecidos, pero cuando no, las consecuencias son duras. Y lo son porque, por lo general, cuando no nos guiamos por su instrucción, nos hacemos daño unos a otros. Y el pago de lastimarnos y lastimar la creación de un Dios justo, es alto.

Sólo Dios puede circuncidar nuestro corazón para que lo amemos con todo nuestro corazón y alma. Nosotros no podemos amar a Dios sin que Él nos diga cómo. Eso nos debería dar muchísima paz, porque depende de Él, nosotros necesitamos simplemente responder a ese amor para vivir vidas abundantes. Eso es lo que Jesús vino a hacer en la cruz, circuncidar mi corazón y el de mis descendientes, habilitarme para amar al Señor mi Dios con todo mi corazón y con toda mi alma, a fin de que viva.

Esto es algo doloroso, pero extremadamente valioso. La circuncisión en edad madura es bastante dolorosa. Pero necesaria. Si nuestros corazones no cambian, viviremos sin vivir y moriremos como prolongación de nuestra mediocre vida.

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sólo para cristianos: Misterio glorioso

Sólo para cristianos: Sangre Que Sana

Sólo para cristianos: ¿permiso para sanar?