Buenas conversaciones
Continúo con mi objetivo de escribir todos los días lo más que pueda, de lunes a viernes. Seguimos en proceso de mejorar, de reconfigurar los pensamientos, y te transmito este tip que me compartió Susy, mi muy estimada psicóloga, que Dios ha estado usando fuertemente para sanar cosas que no sabía que se podían sanar porque no sabía que tenía en primer lugar.
Cada vez
estoy más segura de la importancia de domar mis pensamientos para reconfigurar
mis sentimientos, hace unos días vi un reel que me cambió la vida. Los pensamientos
cambian los sentimientos y los sentimientos cambian las acciones. Hoy hablando
con Susy recordé este videíto, y además, me enteré que de los entre 50,000 y
70,000 pensamientos que tenemos en promedio cada día, el 70% son negativos. Esa
cifra pues me dejó pensando.
No es
conveniente vivir en modo piloto automático si estás jugando en terrenos del
equipo contrario. El piloto automático es caminar por la vida pensando que lo
que pienso seguramente está tomando un buen sentido sin que yo me involucre en
ello. Sin que yo tome responsabilidad de lo que pasa por mi mente. Y muchas
veces, conforme a las convicciones que tenemos, creemos que con orar/meditar o
enfocar unos minutos al día nuestra atención en cosas buenas, va a ser
suficiente para re-educar nuestra mente y tener ideas sanas el resto del
tiempo. Nada más falso. El reconocer que el pensar bien, en todo lo justo, en
todo lo bueno, en lo que es honroso, digno de ser considerado, es una
disciplina de la consciencia más que cualquier otra cosa, es el inicio de poder
hacerlo. Es el inicio de poder pensar bien.
Hoy también
hablé con una amiga que hice recientemente, pero en el alma siento que tengo
desde hace muchos años. Somos muy diferentes y a la vez tan parecidas. Lo que
más nos une es el amor que tenemos por Jesús, además de otras experiencias que
hemos vivido en tiempos parecidos. Cuando hablo con ella no me siento juzgada,
me siento amada. Es de esas amistades que te hacen sentir que Dios te ama,
porque te mandó en momentos necesarios a alguien para estar contigo. Y estar
con personas que piensan y te dicen que Dios tiene el control de todas nuestras
tormentas cuando nosotros no podemos ponerle palabras a nuestras necesidades,
nos ayuda a pensar bien y a experimentar el amor de Dios. Y estar con amigos
que oran por ti en medio de las tristezas, nos confirman el amor de Dios.
He hablado
mucho de lo importante de no dejarte llevar por los sentimientos, pero también
es importante darles su lugar cuando se puede. Los sentimientos, si salen del
lugar correcto, nos permiten experimentar el amor de Dios. No deben ser el
motor de entender cuánto Dios nos ama, pero son un grato “fresquito” cuando los
ánimos están caídos. Y eso está bien.
July
Referencia:
https://www.bible.com/_next/image?url=https%3A%2F%2Fimageproxy.youversionapi.com%2F1280x1280%2Fhttps%3A%2F%2Fs3.amazonaws.com%2Fstatic-youversionapi-com%2Fimages%2Fbase%2F17236%2F1280x1280.jpg&w=1920&q=75

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